En el marco de una política de gestión orientada a optimizar el uso de los recursos institucionales y fortalecer las condiciones de enseñanza, la FAD concretó la compra de nuevo equipamiento de sonido destinado a las carreras musicales.
La inversión incluyó la adquisición de una consola de sonido de 16 canales marca Yamaha, dos bafles activos de 12’’ marca Opera y un kit de soportes tipo trípode para bafles marca Samson, equipamiento que permitirá mejorar significativamente las condiciones técnicas para el desarrollo de actividades académicas vinculadas a la práctica musical.
Las carreras musicales requieren de equipamiento de sonido adecuado para sostener múltiples instancias de formación, entre ellas clases prácticas, ensayos, conciertos pedagógicos, grabaciones y evaluaciones. En este sentido, la nueva adquisición beneficiará directamente a estudiantes y docentes de Licenciatura en Canto, Licenciatura en Composición Musical, Licenciatura en Dirección Coral, Licenciatura en Instrumento, Licenciatura en Música Popular, Profesorado de Música, Profesorado de Teorías Musicales y del C.I.E.M.U. (Ciclo Introductorio de Estudios Musicales).
El equipamiento también fortalecerá el desarrollo de distintos espacios curriculares y actividades académicas, particularmente prácticas de conjunto —como coros, ensambles instrumentales, música popular y música de cámara—, talleres de grabación, producción y edición, cátedras de composición y canto, materias vinculadas a acústica y tecnología musical, así como conciertos pedagógicos y muestras de fin de cursado.
La compra fue posible gracias a la articulación de distintas fuentes de financiamiento institucional: por un lado, recursos provenientes del Ciclo Preparatorio, presupuesto 2025 de la Facultad, aportes del Encuentro de Músicas de todas las Épocas y Expresiones, del Encuentro de Música Popular y de los conciertos Música Suena.
Este tipo de inversiones refleja una convicción central de la gestión: una institución ordenada en su administración puede hacer un uso más eficiente de sus recursos y reinvertirlos en mejoras concretas para la comunidad educativa. En este caso, la incorporación de equipamiento técnico específico contribuye a fortalecer las condiciones de formación artística y a garantizar, con mejores herramientas, el derecho a una educación pública de calidad en el ámbito de las artes y el diseño.