El certamen reúne producciones de ceramistas de la región seleccionadas en torno a una temática que interroga el vínculo entre materia, memoria y origen:
Cuestionar qué miramos cuando la Naturaleza Cerámica nos habita es, en esencia, asomarse al abismo donde el barro deja de ser materia para convertirse en memoria, un eco del origen que palpita entre las manos como una piel de materialidad y asombro. Es reconocernos en ese espejo de tierra que, siendo cimiento del mundo, se vuelve también nuestra propia biografía: un diálogo sagrado con lo que nos sostiene, donde el alma busca su reflejo en la fragilidad de lo eterno y el cuerpo comprende que no es más que una huella dactilar grabada en el silencio de lo ancestral.
La muestra podrá visitarse hasta el 29 de julio, de lunes a sábado de 9 a 19 h. Domingos cerrado. La entrada es libre y gratuita.