Institucional

Cuando me puse a escribir estas palabras de bienvenida no pude menos que pensar en el momento importante y en el contexto de país en que esta situación ocurre.

Diariamente vivimos o escuchamos hablar de la crisis económica y política que vivimos cuyos indicadores más importantes son la desocupación, la pobreza, la pérdida de valores que nos permiten ser plenamente humanos, como la solidaridad y la honestidad. Revertir esta situación depende según mi criterio, de la sociedad en su conjunto pero también de cada uno de nosotros quienes debemos tomar mayor conciencia de la realidad. Si esto no se revierte, la crisis seguirá siendo, por encima de todo, cultural.

Las elecciones en la vida de las personas implican definiciones respecto a quienes somos, en materia de aspiraciones y valores, cuales son nuestras capacidades y que es lo que nos interesa del mundo que nos rodea. Implica entonces conjugar nuestro proyecto personal con un proyecto social en el que desearíamos mayor igualdad y justicia para todos.

He observado que los jóvenes que ingresan a nuestra Facultad lo hacen atraídos por una especial pasión que tiene que ver con lo que significa hacer o estudiar Artes o Diseño. Han descubierto potencialidades creadoras en sus vidas y desean aprender a desarrollarlas aún más a través de la propia producción, de la creación, del uso de técnicas o procedimientos y del vínculo con los educadores. El desafío nuestro consiste en enseñarles a aprender sin ahogar la creatividad.

Estamos comprometidos diariamente en el intento por mejorar la calidad de los servicios educativos de nuestra Facultad y sabemos todo los que nos falta por lograr. Les pedimos esfuerzo y paciencia, les pedimos que participen y no se desanimen frente a las dificultades.

Resulta maravilloso que hayan decidido atravesar este camino de “aprendizaje de armonías y equilibrios estéticos” en medio de la incertidumbre y el caos. El país necesita del aporte creativo de jóvenes con los valores y las aspiraciones de ustedes.